martes, 8 de junio de 2010

Teorías.

—¡Me has manchado los lentes! ¿Cómo los limpiaré ahora? —

—Perdón, ¿No tienes algun pañito para limpiar? —

—No, mi camisa es muy gruesa, necesito algo más suave.

—¡Ah! Ya sé, mira. — Observaste como él se abría los 3 botones de su camisa mientras apoyabas tus manos en su pecho, con tu vista fija, sin salir de aquella contemplación masculina. — Mi poler...

—Detente, porfavor. — suplicaste con los ojos cerrados, y el corazón acelerado. — No sabía que esta imagen tan perturbadora, causaría una reacción física en mí.

—Hahaha, ya. — él se rió y tú lo mirabas desafiante. — Soy malvado, lo reconozco. — sonrisa cómplice.

—Ah, es que me encanta que ese pecho sea tan plano, y se remarque esa separación de abdominales. — Ya más calmada, tomaste una de sus manos y jugaste con la punta de los dedos. Yemas tan suaves, tan dulces y embriagantes. — Es como una enfermedad que tengo yo, ¿Acaso no te gustan las minas de pechos grandes? —

—Es que yo tengo una teoría acerca de eso. Encuentro que las Mujeres de pechos muy grandes son tontas, ya sean naturales, plásticas o por culpa de hormonas. — Levantaste una ceja curiosa. —

—¿Sí? Wah, eres uno de los pocos hombres que me dice eso. —

—Sí, y para serte sincero, no me gustan los pechos grandes, lo encuentro grotesco.

—Ah bueno, es que conozco gente que le encanta ese tipo de físico.

—Esa es otra teoría mía. También concuerdo que los hombres que les gustan el exceso de pecho, son tontos, idiotas, sin cerebro.

—Osea... Podríamos decir que tu eres un ser inteligente y filosofico. — Preguntaste sonriendo y el otro te respondió con una sonrisa sincera. — Eso es verdad. — reíste, y como recompensa un beso en los labios nunca estuvo demás.

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