Después de caer, nos levantamos. Y nos reímos sin entendernos coherentemente.
—Y una vez, que esto finalize, no pararemos de reír. —
—La weá enferma. — Susurra el otro bandido, escondido entre las obras de Arte con sabor a aluminio Joven.
—¿Es enfermo? — Preguntó la figura femenina, de ojos castaños, cabellos ondulados a próposito, Y una sonrisa risueña. —
—Sí.. es enfermo.
—Quizás...pero ¿Está mal? — preguntó otra vez.
—No, o sea, sí. Es que es enfermo..
—¿Qué sea enfermo, está mal? Yo creo que el mejor estado es esta enfermedad no lúcida. —
—Osea, las enfermedades son malas. El cáncer es malo.
—El cancer es como una enfermedad física que te atormenta los órganos. —
—Sí, pero es una enfermedad igual. —
—Pero, esta no es cualquier enfermedad. —
—Cierto, tienes razón. — Otra sonrisa cómplice, y otra vez comenzamos con las risas incomprendidas, de asuntos imaginables.
jueves, 27 de mayo de 2010
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